La asociación deportiva del estado tiene conocimiento de menos de 10 atletas transgénero que participan en competencias deportivas en todo el estado de Washington. Pronto, los votantes deberán decidir si estas atletas, y todas las demás niñas y adolescentes deportistas del estado, deberán someterse a un proceso de verificación de su sexo biológico para poder participar en deportes escolares.
Let’s Go Washington, el comité de acción política conservador financiado por Brian Heywood, multimillonario y administrador de fondos de cobertura, ha promovido la iniciativa como una medida necesaria para "proteger la equidad en los deportes femeninos", al impedir que las niñas transgénero compitan contra sus compañeras cisgénero.
La medida aparecerá en las boletas electorales de noviembre con el número "IL26-638". El texto señala que prohibiría que los estudiantes a quienes se definen como "biológicamente masculinos" participen en deportes femeninos y que "exigiría que los proveedores de atención médica de los estudiantes verificaran su sexo biológico".
Esto significa que cualquier niña o adolescente que desee practicar deportes, no solamente las niñas transgénero o aquellas a quienes se haya acusado de ser transgénero, tendría que obtener una verificación médica de su sexo biológico antes de poder competir. Según la medida electoral, los médicos tendrían que incorporar un paso adicional para verificar el sexo de cada estudiante durante los exámenes físicos deportivos de rutina, basándose en al menos uno de los siguientes criterios: "la anatomía reproductiva del estudiante, su composición genética o sus niveles normales de testosterona producida naturalmente por el organismo".
De aprobarse, esta medida constituiría una de las prohibiciones más restrictivas del país contra la participación de estudiantes transgénero en deportes escolares, ya que exigiría verificar el sexo de todas las estudiantes que deseen participar en deportes femeninos, y no solamente de aquellas cuya elegibilidad haya sido cuestionada por otras personas.
La medida llega a consideración de los votantes como parte de un esfuerzo nacional para utilizar iniciativas ciudadanas con el fin de revertir las decisiones de legislaturas progresistas que hasta ahora se han negado a prohibir la participación de niñas transgénero en deportes femeninos. Colorado y Arizona enfrentan propuestas similares. En Maine y Nevada, las medidas fueron retiradas tras impugnaciones relacionadas con la recolección de firmas y demoras judiciales.
Así aparecerá la medida en su boleta electoral:

¿Qué cambiaría con esta medida?
Los partidarios de la medida electoral han argumentado que habría pocos cambios con respecto a los exámenes físicos habituales a los que ya se someten las niñas y adolescentes para participar en deportes escolares.
La Dra. Erica Li, pediatra de Spokane que publica artículos en Substack en contra de la "medicina transgénero" y que apoya públicamente la medida, declaró a Vox que esta no "representaría ningún obstáculo para ninguna mujer" que quisiera participar en deportes escolares.
"Un médico simplemente marcará una casilla en un formulario de examen físico que ya existe para confirmar el sexo de un menor", señala la sección de preguntas frecuentes de Let’s Go Washington. "Puede utilizar la información del historial médico existente, el formulario actual de antecedentes médicos o cualquier otro método que el médico y el paciente consideren más adecuado para marcar la casilla en el formulario de examen físico deportivo".
La Dra. Libby Loft, médica de familia con certificación profesional que ejerce en Spokane y que ha realizado exámenes físicos a estudiantes, considera que este argumento no es sincero.
"Actualmente, los exámenes físicos para participar en deportes no incluyen ningún tipo de revisión de los genitales de las niñas", afirmó Loft. "Si quieren una medida que diga que el médico simplemente puede marcar una casilla, entonces deberían redactar una medida que diga eso".
Tras revisar el formulario que actualmente exige la asociación deportiva del estado para participar en deportes escolares, RANGE no encontró ninguna casilla de ese tipo. Es posible que los médicos no cuenten con procedimientos estandarizados para verificar el sexo de un estudiante durante los exámenes físicos, ya que el formulario actual no les exige indicar el género del estudiante.
El texto de la medida, tal como está redactado, exigiría un procedimiento adicional y potencialmente invasivo, mediante el cual los médicos tendrían que verificar físicamente la anatomía reproductiva de los estudiantes o realizar pruebas para determinar su composición genética o sus niveles de testosterona producida naturalmente por el organismo. Los certificados de nacimiento no se aceptarían como documentos válidos para dicha verificación.
Según Kelsey Gellner, enfermera de práctica avanzada y miembro de la junta directiva de la Asociación de Enfermeras del Estado de Washington, los exámenes físicos actuales incluyen evaluaciones de aspectos como la frecuencia cardíaca, los problemas de visión y las debilidades musculoesqueléticas. En ocasiones, estos exámenes los realizan los proveedores habituales de atención primaria, pero con frecuencia los estudiantes acuden a profesionales de salud en farmacias como CVS, centros de atención de urgencias o incluso gimnasios escolares donde se ofrecen jornadas gratuitas de evaluación médica con profesionales voluntarios. Gellner, quien ha participado como voluntaria en estas evaluaciones, explicó que los estudiantes normalmente permanecen vestidos durante los exámenes.
"No hay nada invasivo", afirmó. "Se puede realizar todo el examen sin que tengan que quitarse la ropa".
Si se aprobara la medida, esto podría cambiar: los médicos podrían verse obligados a examinar visualmente y verificar los genitales de las niñas y adolescentes.
"No creo que las personas que redactaron esta medida tengan los mejores conocimientos de ciencia y anatomía, pero la anatomía reproductiva no se encuentra en la parte externa del cuerpo de una niña", afirmó Loft. "Intentar determinar el género o el sexo de una persona mediante un examen pélvico interno sería muy invasivo y totalmente inapropiado".
La medida contempla otras opciones: pruebas de ADN para identificar los cromosomas o análisis para medir los niveles naturales de testosterona. Sin embargo, el estado no cubriría los costos de estas pruebas para las niñas y adolescentes que optaran por esa alternativa.
"Ambas pruebas tendrían que ser solicitadas por un profesional de salud y no son médicamente necesarias. Así que la primera pregunta es: ¿quién pagaría por ellas?", señaló Gellner. "Es muy difícil encontrar a alguien que realice estas pruebas incluso cuando son médicamente necesarias, y también es muy difícil conseguir que el seguro médico las cubra en esos casos. Lograr que las cubran cuando no se consideran médicamente necesarias y se solicitan con fines deportivos sería muy complicado".
Tampoco está claro cómo la aprobación de la medida podría afectar a los estudiantes intersexuales, cuyas características cromosómicas, niveles hormonales, órganos reproductivos internos o genitales externos no se ajustan a las características típicamente masculinas o femeninas.
Unas horas después de nuestra entrevista, Loft, quien tiene dos hijas que practican gimnasia, envió un mensaje de texto a RANGE.
"He pasado toda la tarde pensando en Larry Nassar", escribió. "Todavía está muy reciente lo que ocurrió con él. No necesitamos abrirles la puerta a los depredadores sexuales, dándoles un motivo para examinar las partes íntimas de las niñas fuera de una situación ginecológica específica que requiera atención médica".
Una campaña costosa
A pesar de que se estima que el número de atletas transgénero que compiten en todo el estado es extremadamente bajo (y cabe aclarar que algunos de esos atletas probablemente sean niños transgénero que participan en deportes masculinos), se han invertido millones de dólares en esta disputa en Washington.
Let’s Go Washington ha recaudado casi 3,8 millones de dólares para apoyar sus tres iniciativas (puede leer más sobre ellas aquí y aquí), mientras que No Hate in WA State ha recaudado 2,1 millones de dólares para oponerse tanto a esta medida como a la iniciativa conocida como la Declaración de Derechos de los Padres (Parents Bill of Rights).
Si calculamos que un tercio de los fondos recaudados por Let’s Go Washington se destina a apoyar esta medida específica y suponemos, tomando la estimación más alta, que hay 10 atletas transgénero que desean competir en deportes femeninos, los promotores de la iniciativa estarían gastando 125.891 dólares por atleta. O bien, si consideramos las 79.020, participaciones de estudiantes de secundaria en deportes femeninos registradas durante el año escolar 2024-2025, el gasto seria apenas 16 dólares por cada estudiante que tendría que obtener una certificación de su sexo biológico, Sin embargo, esa cifra podría ser mayor, ya que el estudio contabilizó más de una vez a las estudiantes que participaron en varios deportes. Incluso tomando la cifra más baja, sigue siendo mucho menor que el costo de un análisis cromosómico o una prueba para medir los niveles de testosterona.
Apoyo y oposición
Entre los principales partidarios de la medida se encuentran varios grupos de Jóvenes Republicanos, la sección de Washington de Moms for Liberty, la comentarista conservadora Brandi Kruse y organizaciones nacionales que buscan excluir a las mujeres y niñas transgénero de las competencias deportivas, como Save Women’s Sports, XX XY Athletics y Democrats for an Informed Approach to Gender.
Entre los donantes locales al comité de acción política Let’s Go Washington, que apoya sus tres iniciativas electorales, se encuentran Harley Douglass Inc. (20.000 dólares), la empresa constructora Divcon Inc. (10.000 dólares) y William "Stacey" Cowles (5.000 dólares), presidente de Cowles Company, empresa que históricamente ha sido propietaria del periódico Spokesman-Review y del centro comercial Riverfront.
La campaña de oposición ha recibido el respaldo de la Coalición del Estado de Washington contra la Violencia Doméstica y la Agresión Sexual, la Asociación de Enfermeras del Estado de Washington, la Asociación de Padres y Maestros del Estado de Washington y más de 100 médicos de familia y otros profesionales de la salud.
Todas las donaciones provenientes del área de Spokane al comité de acción política No Hate in WA State son de 250 dólares o menos. Entre los donantes se encuentran un profesor de Eastern Washington University, un docente del Distrito Escolar Público de Spokane y la Dra. Pam Kohlmeier, excandidata a un cargo político por el tercer distrito legislativo de Washington.

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